Los críticos dicen que una nueva medida tiene como objetivo reprimir el movimiento de protesta Hirak antes de las elecciones parlamentarias de junio.

Argelia prohibirá las manifestaciones no autorizadas, anunció el Ministerio del Interior del país, una medida que, según los observadores, tiene como objetivo poner fin a un movimiento de protesta de varios años que busca reformas democráticas.

El anuncio se produjo el domingo cuando las protestas del movimiento Hirak cobraron impulso en las últimas semanas después de una pausa de meses causada por la pandemia de coronavirus.

Miles de manifestantes comenzaron a salir a la calle en febrero de 2019 para protestar contra la decisión del expresidente Abdelaziz Bouteflika de buscar un quinto mandato.

Esos mítines culminaron semanas después con la renuncia del octogenario enfermo.

El Ministerio del Interior dijo que todas las protestas, muchas de las cuales ahora se han transformado en llamamientos más amplios para un cambio sistémico, necesitarían un permiso que especificara los nombres de los organizadores y una hora de inicio y finalización de las manifestaciones.

“El incumplimiento de estos trámites resultará en la vulneración de la ley y la constitución, lo que niega la legitimidad de la marcha, y será necesario abordarlo sobre esta base”, dijo el ministerio.

Tales restricciones, incluso si se otorgan permisos, significarían nombrar a individuos específicos como formalmente responsables de un movimiento de protesta hasta ahora sin líderes.

Las medidas están en línea con una cláusula en una nueva constitución aprobada por los votantes argelinos en noviembre del año pasado, en un referéndum que atrajo solo el 25 por ciento de participación, que requiere que los organizadores brinden información previa antes de las manifestaciones.

Algunos manifestantes creen que las restricciones tienen como objetivo poner fin a todas las marchas callejeras.

“Están buscando razones para justificar cualquier decisión de prohibir las marchas”, dijo Ahmed Badili, miembro de Hirak, a la agencia de noticias Reuters.

Las restricciones se producen antes de las elecciones legislativas anticipadas del 12 de junio que el presidente Abdelmadjid Tebboune, elegido en diciembre de 2019 en una votación boicoteada por el movimiento de protesta, prometió que sería justa y transparente.

Si bien Tebboune ha elogiado públicamente las manifestaciones como un momento de renovación nacional y ha ofrecido un diálogo con el movimiento, las fuerzas de seguridad han detenido a manifestantes, lo que ha generado críticas de organizaciones de derechos humanos.

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