Las autoridades peruanas culpan de la violencia mortal a una facción disidente del grupo rebelde maoísta Sendero Luminoso.

La cifra de muertos por un ataque en una remota región montañosa de Perú ha aumentado a 16, dijeron las autoridades el martes, cuando el presidente interino del país prometió que “no habrá impunidad” para los responsables de los asesinatos.

Las autoridades peruanas han culpado de la violencia mortal a una facción disidente de Sendero Luminoso, un movimiento maoísta que luchó contra el gobierno en las décadas de 1980 y 1990.

“Estamos haciendo todo lo posible para desplegar a la policía y al ejército de una manera que podamos combatir esta plaga de manera eficiente”, dijo a la prensa el presidente interino Francisco Sagasti.

“Sabemos que este es un terreno accidentado con muchos barrancos que los narcoterroristas conocen muy bien”.

Los aldeanos, incluidos al menos dos niños, fueron asesinados en San Miguel del Ene en un valle de cultivo de coca donde operan miembros del grupo Sendero Luminoso.

La región montañosa del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM) es donde se produce el 75 por ciento de la cocaína en el país sudamericano, según las autoridades. La policía acusa a Sendero Luminoso de actuar como “guardaespaldas” de los narcotraficantes.

El ataque tuvo lugar menos de dos semanas antes de que los peruanos vayan a las urnas en una segunda vuelta presidencial que enfrenta al candidato de izquierda Pedro Castillo contra la candidata de derecha Keiko Fujimori, hija del ex presidente encarcelado Alberto Fujimori.

Mariana Sánchez, de Al Jazeera, informando desde Lima, dijo que muchos no estaban sorprendidos por el ataque, ya que se habían perpetrado actos de violencia similares antes de las elecciones pasadas. “Los analistas dicen que están destinados a asustar a los votantes para que no apoyen a candidatos de izquierda”, dijo Sánchez.

Alertados del crimen por vecinos en la madrugada del lunes, la policía encontró los cuerpos, algunos de ellos quemados, en dos bares a orillas de un pequeño río.

Sagasti ha ordenado a la policía y los soldados a la zona, y una unidad especializada en “terrorismo” se ha encargado de investigar los asesinatos.

“Los vencimos en otras partes del país hace muchos años, pero (Sendero Luminoso) continúa en un solo lugar y esperamos erradicar el terrorismo muy pronto con una acción decisiva de las fuerzas armadas”, dijo Sagasti.

Tanto Castillo como Fujimori condenaron el ataque, al igual que la Organización de Estados Americanos (AOS), que dijo que rechazaba “cualquier tipo de intimidación contra los ciudadanos”.

“En el marco del proceso electoral en curso, hacemos un llamado a todos los actores para que actúen con responsabilidad, evitando el discurso de odio que aumenta las tensiones”, dijo también la oficina de Naciones Unidas en Lima en un comunicado el lunes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You cannot copy content of this page