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Cambio climático: cuidado con los cisnes verdes | posición

Marcador de posición de Enrique Flores

El estadístico Nassim Nicholas Taleb acuñó el término Cisne negro Detalla los eventos poco probables e indecifrables que tienen la posibilidad de tener un gran encontronazo en la economía. El creador de un informe reciente ha introducido ahora el término cisne verde: Eventos provocados por el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.

La aparición de cisnes verdes puede ser mucho más simple de predecir que la aparición de cisnes negros, puesto que el cambio climático los hace ineludibles. Pero ninguna comparación histórica puede asistirnos a entender de qué manera las amenazas climáticas y ecológicas, como ciclones, incendios forestales, sequías y también crecidas de agua, afectan el sistema bancario, la industria de seguros u otras ocupaciones económicas.

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A medida que las ocupaciones económicas pasen de los comburentes fósiles a las energías limpias, algunas ocupaciones desaparecerán y otras brotarán. ¿Cuál es el valor de los «activos fijos»? Se estrellará. Más allá de que este desarrollo es necesario, debe gestionarse de tal modo que no genere inestabilidad en el sistema financiero.

Debido a su misión de seguridad financiera, los bancos centrales, reguladores y supervisores juegan un papel central en la transformación verde. La conferencia Green Swan estructurada últimamente por el Banco de Pagos De todo el mundo, el Banco de Francia, el Fondo Capital En todo el mundo y la NGFS (Red de Bancos Centrales y Reguladores del Sistema Financiero Verde) mostró que los ciudadanos cada vez son más siendo conscientes de esto, aun si la movilización todavía está en marcha, demasiado lenta y demasiado tímida.

Para adivinar el impacto de los peligros climáticos, la Banque de France fue el primer banco central en establecer pruebas de estrés climáticas integrales para bancos y empresas aseguradoras. La prueba examina tres escenarios climáticos a 30 años diseñados por NGFS (transición ordenada fundamentada en una estrategia baja en carbono; transición desordenada y retrasada y niveles comunes), tratando evaluar las carteras de los ámbitos bancario y asegurador para lograr usar riesgo y transformación para realizar en oposición al peligro.

Este ejercicio muestra que la exposición de hoy del sistema francés (dependiendo de los supuestos utilizados) es solo moderada. Lo más esencial es que la prueba de agobio meteorológico exhibe cómo podemos mejorar nuestra entendimiento de los riesgos climáticos.

Es mucho por llevar a cabo. Por poner un ejemplo, todavía nos falta una banco de información que describa en detalle las condiciones geográficas de la cadena de valor global. Esta información es fundamental para valorar los peligros físicos de la producción y asimismo se puede utilizar para monitorear los problemas de gobernanza popular y ambiental a mayor escala.

La continuidad y la gravedad cada vez mayores de los catastrofes relacionados con el tiempo afectarán gradualmente la cobertura y los costos de los seguros, lo que afectará la rentabilidad y la tasa de incumplimiento de las carteras de préstamos de los bancos. Al mismo tiempo, los banqueros y las compañías de administración de activos adaptarán sus carteras de inversión consecuentemente. Si los precios del carbono continúan aumentando (como deberían), evitarán las industrias con contenido elevado de carbono y aumentarán su exposición a otros factores de riesgo.

Estos comportamientos que cambian en el tiempo (y sus efectos secundarios) están relacionados con la seguridad financiera, pero son difíciles de modelar. Sin embargo, algunas pautas básicas seguirán prestando asistencia a los reguladores y también inversores a andar por el cambio. En primer lugar, quienes se están volviendo ecológicos necesitan una brújula: en la región económica más grande posible, los incrementos en el precio del carbono deben ser completamente predecibles. El Sistema de Comercio de Emisiones (ETS) de la UE podría estar en el sendero preciso ya que los costes del CO2 caen de 25 euros (30 dólares estadounidenses) por tonelada en el primer mes del año de 2020 a 50 euros por tonelada hoy en dia. Sin embargo, el progreso aún es limitado, ya que el ETS solo cubre cerca del 40% de las emisiones de la UE.

Como mostró el último informe del G30, se precisa un fuerte deber para aceptar incrementos predecibles en los costos del carbono para permitir a los inversores, reguladores y autoridades monetarias cambiar sus estrategias prospectivas. Si estos compromisos no se cumplen, no podremos recompensar la inversión pública y privada para efectuar los cambios estructurales necesarios para achicar los costos de transformación en general.

Para poder este objetivo, la Comisión Independiente del Carbono puede supervisar la inflación de los costos del carbono de una forma afín a cómo el banco central controla la inflación, que afecta los costos de los modelos. Estas instituciones han de estar facultadas para formular una trayectoria de inflación de los costes del carbono que cumpla con el objetivo cero neto de su gobierno para 2050. Estas medidas tienen que ir acompañadas de una compensación para los más damnificados por la recesión, el poder adquisitivo, por ejemplo, el incremento de los precios de los comburentes.

Los requisitos de capital de las instituciones financieras pueden estar asociados con el peligro de un aumento de los costes del carbono, lo que cambiará su probabilidad calculada de incumplimiento y pérdidas de cartera. Los reguladores asimismo deben garantizar que las instituciones financieras confirmen sistemas de gobernanza eficientes para llevar a cabo frente a los peligros climáticos. En contraste al crecimiento de la banca en la sombra, que refleja la posibilidad de evitar un fortalecimiento de la supervisión bancaria, debemos esmerarnos por vigilar de cerca al “emisor en la sombra”. La Agencia de Protección Ambiental de los USA anunció últimamente que cinco de los diez principales transmisores de metano en los Estados Unidos son productores de petróleo y gas natural poco populares respaldados por compañías de inversión poco conocidas.

Es concebible que las firmas de capital privado procuren adquirir, desarrollar y después vender activos de petróleo y gas de riesgo con objetivos de lucro. Pero no tenemos la posibilidad de tolerar que los inversores, por debajo del radar, compren activos ricos en carbono a precio de liquidación y luego operen en jurisdicciones flexibles. Evitar esta situación requerirá costos de carbono globales altos y bajos, ajustes de impuestos al máximo de carbono o ambos. El costo de capital de estas inversiones ha de ser prohibitivo, aun si esto requiere un ajuste en la llegada de la normativa.

El último elemento esencial de la política climática es la divulgación obligatoria de las emisiones de dióxido de carbono. Y un marco para la armonización global de estas divulgaciones con el fin de aplicar estándares mínimos universales. Esta idea ha cobrado impulso y podría materializarse después de la cima climática de la ONU (COP26) en el mes de noviembre. La transparencia es fundamental para todos los agentes del mercado. Las instituciones causantes de la estabilidad financiera son causantes de garantizar que el cisne verde no se vuelva negro.

Helene Rey Re Es maestra de economía en la London Business School y miembro del High Council on Financial Stability.

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