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Capri y Procida: la crónica de dos islas

En este sentido, no defraudó. La ventana de nuestro sencillo Airbnb está decorada con una máquina de escribir, pues diríase que la gran escritora italiana Elsa Morante escribió su novela «La isla de Arturo» en 1957.

“Los procidas son hoscos y taciturnos”, apunta Morante, y añade: “La llegada de extranjeros no despierta curiosidad, sino desconfianza. Si hace una pregunta, vacilará en responderla pues a los pobladores de mi isla no les gusta invadir su privacidad. ? ? ? ?

Todo cuanto podía ver por medio de la ventana del dormitorio era un grupo de gallinas y un gallo ruidoso y posado en las altas ramas de un naranjo. Un sendero a través del jardín conduce a un paisaje ruinoso, cuyas parras enlucidas se han marchitado y caído y se puede observar la playa oscura de Chiaia. Para encontrarlos, tomamos calles estrechas, escaleras de metal sinuosas o viejas escaleras de preciso empinadas y rectas como una cerradura.

Hicimos un tour económico en barco por la isla y nos detuvimos un rato en el agua fría y clara. Para ser justos, es bastante menos espectacular que una gira similar a Capri. No hay ningún agujero azul. En comparación con los majestuosos barrancos de Capri, los farallones de Procida son solo guijarros. ¿El capitán de Capri apuntó con el dedo el acantilado donde vivía el emperador Tiberio y el favorito de la casa de tendencias Casa Malaparte, que «no tiene cuadros pues las ventanas son cuadros»? ? ? El afirma. En contraste, nuestro capitán en Procida movió la cabeza sobre un bloque de concreto en un pequeño parche de arbusto mediterráneo con 2 pequeñas ventanas. «Una casa de ocupantes ilegales, construida a lo largo de la noche», dijo. â € ”ironÃa. ¿¿¿¿a????

En el pueblo pesquero de Corricella compramos zumo de naranja y limón recién exprimido en La Locanda del Postino, donde se rodó la película. Muchos de redes de pesca blancas y marrones y viejos hombres de cuero parecen complementos de otra película. Sin embargo, los 2 pescadores discutieron mientras dejaban un balde en su bote y no hacían nada.

“La gente se está volviendo ida”, ha dicho el chef de Caracalé cuando por último examinaron su bacalao.

¿Comer por toda la isla? ? ? ? Desde galletas de crema en forma de lengua de res para el desayuno hasta pastillas para dormir Nespolino hechas de semillas de níspero, memorables y significativamente mucho más económicas que Capri.

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