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Crecidas de agua en Afganistán matan a 80 – INFOTOTAL

En Kabul, funcionarios afganos-afganos afirmaron el miércoles durante la noche que una inundación inmediata reventó en una aldea en un área dominada por los talibanes en el este de Afganistán, matando al menos a 80 personas y dejando 100 desaparecidos.

La inundación arrasó la mayoría de las aldeas de la provincia de Nuristán, destrozó cerca de 200 casas y sorprendió a la mayoría de los residentes por el hecho de que estaban durmiendo. Hasta el jueves durante la noche, los aldeanos encontraron alrededor de 80 cuerpos, pero en el momento en que continuó la búsqueda, las autoridades locales estimaron el número de fallecidos en más de 200.

Abdul Naser, un lugareño que visitó la aldea el jueves, dijo: “Tras la inundación fue asolada y no quedó nada. La ayuda no ha llegado y no hay ataúdes, ataúdes ni arreglos funerarios. «

Las crecidas de agua repentinas son el último golpe para Afganistán: en los últimos meses, los combates entre las fuerzas del gobierno afgano y los talibanes han apartado a cientos de miles y han llevado al país al borde de una crisis humanitaria, dicen organizaciones humanitarias. Desde el momento en que comenzó la retirada de las fuerzas de todo el mundo en mayo, los talibanes han logrado rápidos adelantos militares en todo el país y han controlado más de media parta de los más de 400 territorios del país.

No obstante, a medida que este grupo componente continúa atacando, aumenta la probabilidad de una toma total del poder de los talibanes, lo que provoca que varios se pregunten si pueden gobernar de forma eficaz este país devastado por la guerra y depender de la ayuda extranjera en el caso de toma del poder. Las inundaciones en la región de Kamdesh han puesto a prueba la capacidad de los talibanes para proporcionar servicios de urgencia en las áreas bajo su control, una señal de una gobernanza eficaz.

El jueves por la tarde, las autoridades locales solicitaron a los talibanes que dejaran que conjuntos de ayuda ingresaran al área para brindar servicios de emergencia. Sin embargo, según un aviso del Departamento de Protección Civil, el equipo de búsqueda y rescate aún no ha podido llegar a las aldeas recónditas por la tarde, primordialmente porque los talibanes controlaban la carretera en la región. Los comités locales de protección civil en las provincias vecinas de Kunar y Laghman están trabajando arduamente para mandar equipos de socorro a la región.

El gobernador de la provincia de Nuristán, Hafiz Abdul Kayoum, ha dicho: “El área está bajo el control de los talibanes. Si los talibanes nos lo dejan, brindaremos asistencia a la zona.

El representante de los talibanes, Zabihullah Mujahid, ha dicho en un comunicado el jueves durante la noche que la organización agradecía la ayuda de las agencias de ayuda.

Las crecidas de agua en el norte y este de Afganistán no son inusuales en esta temporada del año. En agosto del año pasado, una inundación en la ciudad de Charikar, al pie de las montañas Hindu Kush en el norte de Afganistán, mató cuando menos a 92 personas e hirió a otras 108.

Pero ese verano, las crecidas de agua repentinas en Nuristán coincidieron con eventos climáticos extremos que provocaron graves daños al mundo. Los científicos han advertido que el calentamiento de las emisiones de gases de efecto invernadero está cambiando el clima. Aseguran que las precipitaciones intensas son una clara señal de este cambio, puesto que una atmósfera más cálida puede contener mucho más humedad y generar más precipitaciones.

Solo este mes, las inundaciones, consideradas una vez cada mil años o menos, han matado por lo menos a 170 personas en Europa y causado miles de millones en daños después de eliminar hogares, negocios, automóviles, redes de electricidad y alcantarillado. La inundación mantuvo a los usuarios asustados en vagones del metro sumergidos, los arrastró y provocó cortes de energía en Zhengzhou, China. Las lluvias monzónicas provocaron crecidas de agua repentinas en el Gran Cañón de los Estados Unidos.

Las crecidas de agua repentinas se han vuelto más usuales en Afganistán en las últimas décadas, en tanto que la deforestación extensa ha destruido en buena medida bosques abiertos y bosques cerrados que una vez ralentizaron el flujo de agua en las laderas de las montañas. Según datos del Banco Mundial, Afganistán se ha clasificado entre los países más vulnerables del mundo debido a la mala gobernanza y los enfrentamientos profundamente arraigados que ponen a las personas en un riesgo agregada.

Según las Naciones Unidas, el 75% de los 110.000 afganos que se vieron afectados por un desastre natural en lo que va de año han sufrido inundaciones.

Fahim Abed informó desde Kabul, Afganistán, y Zabihullah Ghazi desde Jalalabad.

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