El miércoles, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, saludó antes de abordar el Air Force One en Maryland, Estados Unidos.Kevin Lamarck / Reuters

Las declaraciones no son suficientes. Por no hablar del cambio de gobierno. Las instituciones, las reglas del juego y los sistemas son todos importantes. Nuestra seguridad de que no repetiremos los mismos errores no depende de la voluntad política, ni siquiera de promesas aprobadas públicamente. Una decisión del gobierno es considerada ilegal por la oposición y puede revertirse una vez que la situación mejore, pero estas decisiones tienen poco valor.

La crisis política que vivimos afecta a gobiernos de todos los niveles e incluso al orden internacional. La declaración de Joe Biden es inequívoca y es una enmienda general a su hipócrita predecesor. También están las cualidades del nuevo gobierno: profesionalismo, multilateralismo, diversidad … y la decisión de volver a las instituciones y acuerdos internacionales, detener epidemias, salvar la economía doméstica, restaurar el crecimiento, o ser la fiscalidad global más revolucionaria y ejemplar de ganancias corporativas sexuales.

Este es el primer paso, y es esencial para deshacerse del dilema que Trump arroja fuera de la diplomacia y el orden internacional. Biden lo firmará en su primera gira internacional a partir de hoy. Renovará la promesa de la Casa Blanca, el G-7, la OTAN y la Unión Europea, todo lo que Trump ha despreciado e insultado, complaciente con Putin y Ben Sall Man. El siguiente paso es más difícil. Lo detecta la encuesta paneuropea del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR) publicada ayer: “La desconfianza no es solo hacia Trump como persona, sino sobre todo hacia el sistema político que hizo posible su elección. Esto podría llevar a que otro líder trumpista o el propio Trump ingresen a la Casa Blanca dentro de cuatro años.

Si sus promotores no pueden garantizar la durabilidad y la naturaleza ejemplar de su sistema democrático, entonces la alianza de naciones democráticas que enfrentan Rusia y China será inútil. Las encuestas de ECFR señalaron que los europeos – ???? son escépticos de la restauración del liderazgo estadounidense y creen que no deberían regresar al mundo occidental desde la Guerra Fría – ????. Esta sospecha alimenta el único consenso entre demócratas y republicanos, que es el enfrentamiento bipolar con China. Si no hay garantía de que el trumpismo ya no exista, será difícil para Europa comprar completamente la propuesta.

Por tanto, el paso decisivo no depende de Biden, sino del Partido Republicano, que ha sido asumido por el trumpismo y centrado en evitar la victoria demócrata en las elecciones de mitad de período de 2022, restringiendo el derecho al voto a las minorías en Estados Unidos y boicoteando a los republicanos. Commonwealth. La legislación intenta garantizarlo y obstaculizar la investigación del ataque al Capitolio. Si Washington gana la lucha democrática más básica para defender el derecho al voto y garantizar que el partido que reemplace al gobierno no tenga la intención de socavar el sistema, recuperará la plena confianza de Europa.

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