Cualquiera diría que Carlos Sainz había logrado su primer podio en Ferrari, en apenas cinco carreras. De hecho, el primer podio en casi un año de la Scuderia. Y que casi iguala los 40 puntos del jefe filas del equipo, por ahora, que es el ya veterano en el equipo Charles Leclerc.

“No pareces ni sudar”, se sorprendía un David Coulthard micrófono en mano mientras le preguntaba, porque seguro que él hubiera bailado sobre su monoplaza, como el 99% de los pilotos que hubieran subido al podio del Principado, un cajón único, un sitio especial, el más apreciado.

Pero no Sainz, ni excesivo con el champán, ni desatado en la celebración, si no más bien al contrario, analítico y severo con lo que podría haber sido, y no ultrafeliz con lo que en realidad fue. Muy fuerte lo suyo, pero de casta le viene al galgo y aquél famoso “sí, sí, pero se puede mejorar”, que popularizó su padre en la televisión con aquél anuncio de Repsol en 1995, recién nacido Carletes, que reflejaba la fama que tenía de perfeccionista sin desmayo.

Una forma de ser que ha explotado Carlos en categorías inferiores, no solo con horas de trabajo con ingenieros hasta de Fórmula BMW, sino con la mejor colección de ‘set ups’ en cada circuito de cada categoría por la que ha atravesado.

Luca BrunoAP

Así se entiende que a los pocos minutos de alegrar el día a la afición con una carrera, un fin de semana, si un error, valorara que “pasarán los días y estaré orgulloso, pero la sensación agridulce sigue ahí porque he tenido el ritmo para ponerme en la pole o al menos para ganar este fin de semana y el hecho de que al final no lo logramos no es genial. Además, lo siento por Charles. Lo siento por el equipo, que no han podido empezar el día desde la pole”.

Tuvo tiempo hasta para atizarse levemente por su salida tras la autocrítica por salir regular en España hace un par de semanas. “Lo hice porque quiero ser el mejor en esa suerte, porque he sido de los tres mejores en los últimos tiempos y quiero recuperarlo, por eso fui crítico”. Ayer no ganó y tampoco perdió. “Sé que lo puedo hacer mejor, hoy podría haberlo hecho mejor, estuvo bien pero sin nada de especial”, dijo. Vamos, que se puede mejorar.

Luca BrunoAP

Carlos echaba un vistazo cabizbajo al móvil en la charla posterior con la prensa, con muchas preguntas para Binotto y Leclerc. Parecía que el abandono era suyo, así es su nivel de exigencia. “Estás haciendo una gran temporada”, le palmeaba Binotto en la pierna. “Y que Charles le aplauda es importante para el espíritu de equipo que estamos tratando de construir”.

Para Sainz el tema es claro, tenía la pole “y nunca sabes cuándo se te puede poner otra delante ahora mismo”, y ayer tenía también el ritmo de ganar “y nunca sabes cuándo va a venir otra carrera como ésta”. Y quiere su primera victoria porque es lo único que le falta y lo que ha rozado ya dos veces.

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