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La desaparición de la madre de Luis Miguel cruza la pantalla: historia de una obsesión colectiva en internet | Cultura | ICON

—¿Dónde está mi mamá, dónde está?

—No, no fui yo, fue un accidente. Tu papá y ella estaban discutiendo…ve a Las Matas, búscala, fue un accidente.

Este es un fragmento de la cruda conversación que tiene el personaje de Luis Miguel (Diego Boneta) con su tío Tito, primo de su padre Luis Rey (Óscar Janeada), en la segunda temporada de la serie Luis Miguel, estrenada en Netflix a finales de abril de 2021. Aunque la confesión no dice claramente qué le ocurrió a Marcela Basteri, madre del cantante, y desaparecida a finales de la década de los ochenta, sí revive el misterio de su paradero.

Las teorías alrededor de la desaparición de Marcela Basteri siempre han despertado un profundo interés en los medios de comunicación y en los fans más incondicionales del cantante. Todas esas especulaciones han sido alimentadas por la infinidad de entrevistas y programas de televisión que han hablado sobre los problemas familiares, laborales y amorosos de Luis Miguel (San Juan, Puerto Rico, 1970). La mayoría de estas producciones televisivas le han dado voz a exparejas, amistades y excompañeros del cantante que hablan sobre él y sobre su madre, a pesar de que él mismo se ha mantenido hermético sobre su vida privada.

La teoría más representativa se construyó en 2018, justo cuando la primera temporada de la serie Luis Miguel se estrenó en Netflix y cautivó a millones de espectadores en todo el mundo. Diversos medios de comunicación argentinos y mexicanos, principalmente, aseguraban que la madre del cantante podría encontrarse vagando por las calles de Buenos Aires. El supuesto hallazgo apareció en varios titulares de programas del corazón en los que se especulaba si esa mujer europea, y de edad avanzada, era la madre del cantante. “Está acá en la Argentina, en el barrio Constitución, algún día me van a dar la razón”, afirmó el periodista argentino Luis Ventura en una entrevista para Canal 4 de Uruguay.

Paparazis, cadenas de televisión, periodistas, fans y youtubers acudían al centro de Buenos Aires para corroborar si, en efecto, se trataba de Marcela Basteri. Ella siempre lo negó. Tiempo después la justicia argentina determinó que la mujer no era la madre de Luis Miguel Gallego Basteri, sino Honorina Montes, una asturiana originaria de un pequeño pueblo llamado San Julián de Bimenes, que desapareció hace casi tres décadas. La familia de Honorina, que EL PAÍS entrevistó en 2018, se enteró de su paradero por medio de una fan de Gijón que envió vídeos de la asturiana a algunos habitantes de Bimenes.

“El éxito de la serie superó las expectativas, fue un fenómeno social. La gran producción y la tremenda historia son una mezcla de ingredientes que acaban calando profundamente y que producen un efecto de empatía que no es pasivo, sino activo, en donde incluso la gente visita y busca los lugares que salen en la serie”, explica a Icono el periodista español Javier León Herrera, autor del nuevo libro Oro de Rey, Luis Miguel, la biografía, publicado a finales de abril de 2021, en donde se recogen entrevistas, investigaciones, datos y anécdotas exclusivas del cantante mexicano. “Todo esto es un fenómeno de las plataformas de transmisión. Aquí en España, por ejemplo, hay series que han tenido mucho impacto y que tras su emisión han provocado ese efecto de detective en muchas personas, el de querer saber e incluso ir a los sitios, no es de extrañarse que eso suceda”, dice León.

Anna Favella, la actriz que interpreta a Marcela Basteri en la serie de Luis Miguel (izquierda). La madre del cantante en la vida real (derecha).Internet

“¿Por qué a la gente le gusta tanto consumir libros, series y noticias de Luis Miguel? Primero porque estamos hablando de uno de los cantantes más importantes de habla hispana; segundo, porque siempre ha sido muy hermético con su vida familiar y eso genera interés; tercero, porque su vida ha sido difícil pero apasionante. Él por si solo es un fenómeno de masas que ha logrado captar la atención de las nuevas generaciones de jóvenes”, asegura, por su parte, Juan Manuel Navarro Salinas, periodista mexicano y coautor del nuevo libro biográfico del cantante. “La historia de Luis Miguel se dio a conocer hace más de 25 años, sin embargo, a través del tiempo cambian los reporteros, los programas de televisión, cada año se vuelve a hablar de lo mismo y ahora todo eso se magnifica con la serie”.

Los autores aseguran que tenían una deuda con los lectores, ya que este libro, cuya publicación se retrasó un año a causa de la pandemia, cubre todos los años posteriores a la muerte del padre, Luis Rey, en 1992, y sirven como continuación a libros sobre Luis Miguel publicados en el pasado; como el de Luis, mi rey, (1997) que ha servido de base para la exitosa serie de Netflix (una producción que cuenta con la autorización del cantante).

El misterio de Basteri en Las Matas (Madrid) –uno de los últimos lugares donde se la vio con vida, de acuerdo con la serie– que revivió esta segunda temporada de la serie ya ha dado sus primeros frutos colaterales. La televisora Telemundo de Estados Unidos se trasladó a esta urbanización a las afueras de la capital española para investigar lo que sucedió con la madre del cantante. TV Azteca de México lo hizo en 2019. Ambas cadenas de televisión han grabado en una casa que supuestamente perteneció a la familia Gallego Basteri, además de entrevistar a algunos habitantes del lugar.

Algunos fanáticos del cantante también se han desplazado a Las Matas, curiosos por saber algo más sobre el paradero de Marcela Basteri. Incluso el fenómeno de la búsqueda de la madre de Luis Miguel se trasladó a las redes sociales. El día del estreno de la segunda temporada, el 18 de abril, “Las Matas” fue tendencia en Twitter, y se podían leer mensajes como: “¡Quiero ir corriendo a Las Matas a buscar a la mamá de Luis Miguel!”.

La mayoría de estos mensajes tienen cierto tono humorístico a pesar de tratarse de un tema trágico y delicado para la familia Gallego Basteri. Allí, en Las Matas, no todo el mundo participa de esta obsesión casi internacional: “Hemos escuchado que algunas personas dicen que en la urbanización vieron por última vez a la madre del cantante, pero nosotros no teníamos idea”, cuenta por teléfono un dependiente de una cafetería del barrio de Las Matas, en el municipio de Las Rozas, Madrid.

Luis Miguel y el actor Diego Boneta durante el rodaje de la serie.
Luis Miguel y el actor Diego Boneta durante el rodaje de la serie.INSTAGRAM
Luis Miguel consuela a su padre en un episodio de la serie de Netflix.
Luis Miguel consuela a su padre en un episodio de la serie de Netflix.JUAN CARLOS POLANCO / Netflix

“El objetivo de este tipo de narrativas como la novela negra o la serie de Luis Miguel es que el espectador se salga de su rutina diaria y entre en algo más emocionante, como lo es un misterio sin resolver. Te dan la dosis necesaria para siempre mantenerte a la expectativa. El rol de ser detective siempre ha fascinado, ya que es alguien que puede hacer un poco de justicia en un mundo donde se comete una ilegalidad, da esa extraña sensación de héroe”, explica Simone Belli, psicólogo social y catedrático de la Universidad Complutense de Madrid.

La obsesión que provoca la serie sobre Luis Miguel entre sus fans no se limita al misterio de la desaparición de su madre. A finales de diciembre de 2020 un grupo de tiktokers se infiltraron en una mansión en la exclusiva zona Diamante en Acapulco, México. “Acabamos de llegar aquí a Acapulco a la casa abandonada de Luismi y ahorita vamos a ver si nos podemos meter”, decía en la grabación uno de los jóvenes antes de mostrar una serie de tres vídeos en los que se veía el interior y exterior de la casa. Diversos medios de comunicación aseguraron que, en efecto, sí se trataba de una propiedad del cantante.

“Hay que aclarar una cosa”, puntualiza Javier León Herrera. “Por supuesto que Luis Miguel y sus hermanos tienen total conocimiento de qué fue lo que ocurrió con Marcela Basteri. A ellos nunca les ha hecho gracia que el tema se manejara así públicamente porque es algo muy privado. Sin embargo, ya sabemos cómo funciona esto…”. Aparentemente, cualquier tragedia se convierte en fuente de entretenimiento y obsesión una vez cruza la barrera multicolor y HD de la pantalla.

El cantante Luis Miguel, en Madrid en 2018.
El cantante Luis Miguel, en Madrid en 2018.GJB / GTRES

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