El primer lunes de mayo se celebra, tradicionalmente, la célebre gala del Museo Metropolitano de Nueva York. Al día siguiente, el centro de arte abre las puertas de su exposición anual sobre moda en el Instituto de Indumentaria. Eso hasta que la pandemia de coronavirus puso el mundo patas arriba. Entonces, todo paró, también la emblemática gala del Met. Pero el pasado mes de abril se anunció que esta volvía y que lo iba a hacer de forma doble, con una cita en septiembre y otra en mayo de 2022. Ahora lo que se ha conocido es quiénes serán los anfitriones que año tras año se convierten en el rostro visible del evento.

En esta ocasión, los embajadores son especialmente jóvenes y demuestran la diversidad de la que quiere hacer gala el Met. Los cuatro elegidos son la cantante californiana Billie Eilish (19 años), el actor franco-estadounidense Timothée Chalamet (25 años), la tenista japonesa pero criada en EE UU Naomi Osaka (23 años) y la poeta californiana Amanda Gorman (23 años). Todos ellos exponentes de la llamada generación Z o posmilénica, que incluye técnicamente a los nacidos entre 1996 y 2002 pero que en el lenguaje popular abarca algunos años más, siempre acogiendo a un grupo muy joven e hiperconectado. Según algunos estudios, esta generación es más responsable, fuma, bebe y consume menos drogas, es más estudiosa, más lectora y, en general, más feliz.

El 18 de septiembre abrirá sus puertas la primera parte de la exposición, que estará centrada en la indumentaria genuinamente estadounidense y que vendrá a llamarse In America: A Lexicon of Fashion (En América: diccionario de moda) y donde se enfrentarán creaciones clásicas con las de jóvenes talentos. En ella, además de los cuatro centennials, estarán comandando la gala el diseñador Tom Ford; el director de Instagram, Adam Mosseri; y, como es habitual, la responsable editorial y artística de revistas como Moda, Feria de la vanidad O Glamour, Anna Wintour.

Según la edición estadounidense de Moda —prácticamente medio oficial de la gala—, los cuatro anfitriones “pueden ser jóvenes, pero cada uno de ellos ha dejado su huella en la moda”. Lo cierto es que también la han dejado en el cine, la música, la literatura, el deporte y en general la cultura popular de lo que va de siglo XXI. Billie Eilish es icono de su generación, una de las cantantes más populares de los últimos años, que ahora parece reinventarse con una nueva imagen al posar en lencería y sin ningún tapujo en la portada de la edición británica de Moda, cerrando así el círculo de colaboraciones con la cabecera de moda global. Entre las frases de su entrevista con esa cabecera ha dicho cosas como “mostrar tu cuerpo no es irrespetuoso”, “se trata de recuperar ese poder, mostrarlo” o “ya no voy a permitir que me posean”.

Por su parte, Timothée Chalamet es el único hombre entre las cuatro y probablemente el más popular de todos. Su papel en Llámame por tu nombre, la cinta de culto de Luca Guadagnino, le ha convertido en uno de los rostros más perseguidos del mundo del cine, con cintas como Duna, Pequeña mujer O El rey, donde interpreta al rey Enrique V. Además, dará vida a Bob Dylan próximamente. Criado en Nueva York, sus relaciones, como la que le ha unido durante dos años a Lily-Rose Depp (hija de Johnny Depp y Vanessa Paradis), o su gusto por la moda le han convertido en uno de los personajes más observados de su generación.

Naomi Osaka es una de las tenistas estrella del momento. Hija de padre haitiano y madre japonesa, nació en Japón, pero se formó en Long Island, en el estado de Nueva York, donde creció “sin discriminación”, como contó en una entrevista con EL PAÍS. “No me considero la próxima Serena, porque no creo que vaya a haber nunca otra como ella. Me considero la próxima Naomi. Me encantaría ganar tantos títulos como ella, pero no tengo claro que pueda hacerlo”, decía en esa charla en mayo de 2019.

La poeta Amanda Gorman se ha convertido en una de las últimas revelaciones culturales estadounidenses, en un símbolo de cambio y esperanza que estuvo presente incluso en la investidura de Joe Biden como presidente de EE UU el pasado mes de enero. Ella misma ha contado que sufre un trastorno del procesamiento auditivo y problemas del habla, que le fueron diagnosticados de niña. “Nací antes de tiempo, junto con una hermana gemela, y muchas veces, para los bebés eso puede llevar a retrasos en el aprendizaje”, explicó en una entrevista con Oprah Winfrey. Además, también ha revelado que ha sufrido discriminación por ser negra. “Es el día a día de las chicas negras: un día te dicen que eres un icono, al día siguiente, una amenaza”, relató en Twitter.

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