Deporte

La Liga Santander: Memorias del infierno: “Lo peor al bajar fue entrar al vestuario, ver las caras, la catstrofe, el silencio…”

“Es un drama”. “Es una catstrofe”. “Hay que guardar luto”. “Se queda ah varios aos”. “Se agra el carcter”. “Hay frustracin”. “Miedo a salir de casa”. “No quieres ver a nadie”. Son las huellas que deja el descenso, el acontecimiento que marca la vida de clubes, aficiones y futbolistas. Varios de ellos recuerdan sus experiencias amargas con el infierno.

La anestesia de Benjamn

A Benjamn Zarandona el descenso le atropell en el Betis (2000) y en el Cdiz (2006). As relata la experiencia verdiblanca: “Aquella experiencia en el Betis fue traumtica. Lo vas pasando mal durante el ao, ves que un equipo no carbura. Es como una anestesia que no mejora. La cabeza slo est pendiente de eso, ests de mala leche, amargado, con frustracin. Baja tu nivel, tu cach, pierdes contratos y ya no ests en Primera”.

Asegura que descender “es muy duro. Sobre todo si ya has conocido Primera y bajas, te ves otra vez ah, en Segunda. El peor momento fue la entrada al vestuario, una catstrofe, las caras, el silencio de 20 minutos, la puerta cerrada, no habla ni el entrenador y no se oye ni el agua de la ducha”.

El peor momento es la entrada al vestuario, una catstrofe, ves las caras, el silencio de 20 minutos, la puerta cerrada, no habla ni el entrenador y no se oye ni el agua de la ducha

Benjamn Zarandona (Ex futbolista)

Prosigue: “La primera sensacin no se te quita de la cabeza, poco a poco hay que darle la vuelta, es como echar un pulso a lo prximo. En el caso del Betis Lopera nos dijo que nadie se iba a ir del equipo, nos recordaba los campos que bamos a visitar. La aficin se lo tom muy mal, era normal”.

En el aspecto mental estima que lo mejor “es que pase el tiempo, que llegue la pretemporada y volver a jugar. Los descensos te marcan mucho, son lo peor del ftbol, aparte de las lesiones”.

La Real de Rekarte

En 2007 la Real entr en el abismo de Segunda tras 40 temporadas en Primera. Aitor Lpez Rekarte, lateral, era uno de sus referentes y como capitn del equipo habla de aquella experiencia: “Depende de la implicacin de cada uno. En mi caso el sentimiento estaba muy arraigado. Desde los 12 aos a los 30 estuve en la Real, los cuatro ltimos de capitn. Fue muy duro. Adems tena un contrato firmado de 4 ms otras dos temporadas, con el ltimo ao supeditado a unas condiciones y el club me comunic que no contaba conmigo”

Contina con el relato: “En el momento no te das cuenta, pero luego pesa mucho. Has vivido muchas cosas buenas, conoces la estructura del club, a los trabajadores y te llevas un palo muy grande. Bajas y adems no cuentas para el futuro. Me ensearon a darlo todo y lo di todo. Con 30 aos te tienes que ir a otro club, hay mucho movimiento emocional. Es algo que llevas como puedes. Y a nivel de Gipuzkoa lo notas como una responsabilidad muy importante”.

Rekarte proclama que el descenso “te marca todo, es una sensacin de fracaso y el mundo se te viene encima. Te cuesta tratar con la gente, hay que hacer el luto para avanzar, pero son momentos muy duros. Te afecta al carcter, a la convivencia, es un paso para la maduracin. En mi caso, como adems tena que hablar para la Prensa tienes que dar una imagen, pero es difcil transmitir lo que pasa”.

Un descenso te marca todo, es una sensacin de fracaso y el mundo se te viene encima. Te cuesta tratar con la gente, hay que hacer el luto y te afecta al carcter

Rekarte (Ex futbolista)

Asegura que el dolor “es algo que dura mucho. Todava tengo esa espina clavada en el corazn. En ese momento toca ir hacindose fuerte. Ese tipo de golpes sirve para valorarnos a nosotros mismos en una profesin donde todo el mundo valora tu trabajo”.

Establece diferencias porque “hay jugadores que estn de paso, que tambin lo sienten, pero es diferente. Si llevas desde los 12 aos en el club, vives en Mondragn, luego en Donosti, pues no es lo mismo”.

No olvida que “mentalmente ves que peleas por algo y no consigues resultados, entonces se puede perder la perspectiva y te metes ms en el agujero. Cuando pasa el tiempo ya analizas ms el por qu. La ayuda psicolgica la habramos necesitado sin duda, pero en aquella poca haba ms prejuicios, ahora est ms normalizado. En una situacin que cuesta mucho digerir adquirir herramientas es bueno”

El dolor de Pepe Prieto

Prieto era una muralla en la defensa del Sevilla. Ah sabore la amargura de dos descensos, 1997 y 1999. Recuerda cmo “el primero fue imprevisto, el otro se iba viendo. En la mayora de futbolistas se genera falta de autoconfianza, como que no tienes nivel para jugar en Primera. Hay miedo a cmo influye en tu vida laboral, a saber si vas a tener que mover a tu familia. Cada uno lo gestiona como puede. Te lo puedes tomar como un reto, una oportunidad de crecimiento si ests en un club con objetivos o si ests en un club sin aspiraciones te dejas ir”.

Describe sus sentimientos: “Sientes incredulidad, no te crees que ya no te quede tiempo. Lo ms complicado fue cuando pit el rbitro y la sensacin siguiente, me qued cinco minutos sentado en el csped, fue muy duro. La aceptacin de todo eso fue muy difcil. Volvimos de Oviedo y nos aporreaban los coches, fue muy duro de vivir. No podas salir del campo porque te esperaban fuera. Cuando pasa una semana sabes que ya no hay nada que hacer. Te apedreaban, era peligroso salir de casa”.

Prieto reitera diferencias entre futbolistas porque “si ests un ao y casi de paso se te hace menos duro. En mi caso renov con un 80 por ciento de bajada de sueldo porque quera seguir, no me iba a ir con el Sevilla en Segunda”, pero estima que “lo que ms duele es que tus propios aficionados estn contra ti. La sorna y la guasa de los rivales se lleva con indiferencia”.

Fue muy duro, nos aporreaban los coches, era peligroso salir de casa. Tienes sentimiento de culpa y entras en un estado de apata y tristeza

Pepe Prieto (Ex futbolista)

Recuerda que en esas situaciones “te cierras en un crculo de confianza y que pase la lluvia. Tienes sentimiento de culpa. Entras en un estado de apata y tristeza. Si te importa tu imagen, la del club, se nota ms, hay que llevar un tiempo de tristeza y duelo”.

Prieto tambin se mont su propio cordn de seguridad: “Yo slo vea la Prensa cuando las cosas iban bien, no me iba a hacer dao yo mismo. No hay que hacer el tonto. En una crnica se me lleg a poner ‘est pidiendo a gritos retirarse’ y creo que yo tena 26 aos…”.

El encierro de Paredes

Javi Paredes tampoco ha pasado la pgina de esa incidencia. Con el Zaragoza baj en 2008 y 2013. “Es perjudicial a nivel deportivo porque afecta gravemente a una carrera, se reduce el salario, pero adems, lo que no acaba de entender la gente es el perjuicio moral o personal. Uno siente que no ha cumplido con su trabajo, que ha fracasado y a veces tienes que dejar una ciudad en la que ests a gusto, con la familia si tienes etc. “, recuerda.

La crueldad del momento no se olvida porque “si te implicas es un proyecto es frustrante. Cuando un jugador desciende lo primero que siente es el haber fallado a mucha gente, que has jugado con el sentimiento de muchas personas. Tras haber pasado por ascensos y descensos aseguro que la amargura por un descenso es mayor que la alegra por un ascenso. Las derrotas me han hecho mella”.

Con el descenso del Zaragoza no sal de casa en una semana, no me apeteca ver gente y mi mujer me oblig a viajar a ver a mi hermano para desconectar

Javi Paredes (Ex futbolista)

Tiene un momento clavado: “El mayor shock es cuando acaba el partido. A veces se viene fraguando durante tiempo, pero a los 4 5 das lo piensas friamente y ests pensando dnde has podido fallar, te acuerdas de una jugada, de un partido, de lo que pudiste hacer. Es algo que te carcome. Me duraba y todava me dura cuando lo pienso”.

Admite la huella eterna porque “hay gente que dice que no le importa lo que digan. A m s, me agriaba el carcter. Con el descenso del Zaragoza no sal de casa en una semana, no me apeteca ver gente y mi mujer me oblig a viajar a Mlaga una semana a ver a mi hermano para que desconectara”.

En el aspecto moral estima que “cada victoria y derrota te deja huella. Hay jugadores que tras un fallo no remontan y otros que siguen y siguen. Un fallo te condiciona, el que lo sepa manejar y gestionar mejor tiene ventaja. Si ests en un equipo hecho para otros objetivos la presin sube y no tienes la mente preparada para un descenso”.

El descenso le dej el aprendizaje de que en el ftbol “no puedes echar la vista atrs y que la igualdad es total y si no tienes un grupo fuerte que va en la misma direccin el equipo se te cae. Puedes tener grandes jugadores, pero no haba una pia”.

El trauma de Borja Oubia

Futbolista de la casa y de clase, Borja Oubia padeci los descensos del Celta en 2004 y 2007. “Al ser canterano y de la ciudad el trauma es mayor. Es el club del que eres aficionado, te sientes implicado de forma directa. Es tu ciudad, tu club, conoces ms a la gente, a los que trabajan en el club. Hay cada de ingresos para muchas familias y aumenta la carga de la responsabilidad”.

La amargura tarda en desaparecer tal y como rememora Oubia: “Un descenso tarda en irse, mucho tiempo, incluso aos. Y te puedes pasar varios aos en Segunda”.

Seala que “el peor momento fue ver a mi familia sufriendo y lloriendo. Est en la retina. Te cambia el carcter. Depende de cmo sea cada futbolista y yo era de los que lo llevaba peor. No te apetece nada en el da a da, socializas menos. No es el que el futbolista no deba salir de casa, es que no te apetece. Tienes ganas de entrenar como sea. El aficionado no tiene ganas de salir y el futbolista tampoco”.

Si eres canterano y de la ciudad el trauma es mayor. No te apetece nada en el da a da. Un descenso tarda en irse, incluso aos, no hay nada ms amargo

Borja Oubia (Ex futbolista)

Oubia piensa que el tiempo “cura todo, aunque hay espinas que no se van nunca. Afecta a tu propia carrera y al contrato, que baja una barbaridad. Hace gracia que luego se oiga llamar mercenario a un futbolista”.

Lanza un mensaje: “El ftbol te acostumbra a perder mucho, pierdes todos los das, en un partidillo o donde sea. Hay que gestionar la derrota” y recuerda que “a nivel deportivo arrastra mucho, no hay nada ms amargo que un descenso. Muchos jugadores de lite no saben lo que es”.

“Cuando el jugador entra en una dinmica negativa la cabeza no la tienes bien. Te queda todo ah dentro”, concluye.

Sempere y el Valencia

El Valencia colaps en 1986 con un descenso tras 55 aos. En la portera estaba Sempere, testigo de una situacin “para la que no estbamos preparados. Era impensable en un Valencia. Llevbamos aos sin funcionar bien en el club, la economa etc. El jugador no entiende lo que pasa, no lo vimos y no rindes bien. Veas que estabas para bajar y no lo entendamos tras jugar UEFA, pelear por ttulos, es una situacin de mucho estrs”.

Aquello fue una sorpresa enorme en el ftbol espaol. “Veas otros ejemplos, pero no piensas que te va a pasar a ti en una ciudad como Valencia. Era como tambalearse. Hay que estar preparado, no slo para ganar ttulos”.

Hace una radiografa personal: “La tristeza de un descenso es muy grande. Te crees que hay tiempo, pero los partidos pasan y no sales de ah. Tienes miedo de todo. No eres t, no sales a la calle, ests escondido. En el campo no sacas tu rendimiento por responsabilidad, por lo mal que lo ests pasando. Es un crculo que te arrastra”.

Expresa que aquello “con los aos tuvo algo positivo porque cuando ha habido peligro se ha recordado lo que pas y ha servido de experiencia por el temor a que se repitiera. Lo que tengo claro es que si el pblico no reacciona te vas para abajo. Es el que te da tranquilidad. En nuestro caso, la aficin se concienci y subimos al ao siguiente. Se reforz la unin”.

Los partidos pasan y no sales de ah. Tienes miedo de todo, no eres t, no sales a la calle, ests escondido

Jos Manuel Sempere (Ex portero)

Sempere le dio ms vueltas porque “al ser portero y saber que no haba hecho buena temporada pues piensas que si hubieras estado ms acertado en tal partido no habramos bajado. Piensas que puedes hacer ms. Es la conciencia de cada uno”.

Adems cree que “si la cabeza no va bien, aunque ests bien fsicamente, no sirve, porque no eliges bien, corres sin orden…”.

Oli, goles y golpes

Oli era un prefijo del gol, pero tambin conoci descensos a Segunda como los del Oviedo en 2001 y el Betis un ao antes: “Los descensos son todos diferentes, depende de la identificacin, de si ests en un modesto o si te coge por sorpresa como nos pas en el Betis con Jarni, Finidi etc, que nos pareca imposible, no lo ves y te coge el toro. Pasas el verano desencajado, como le pas al Atltico”.

Recuerda que “con el Oviedo cada permanencia era un xito. Como ahora para el Getafe, Eibar, Valladolid etc. Me doli mucho bajar con el Oviedo en Mallorca. Ese descenso te lo comes en casa a tu manera. En Oviedo conoces a todo el mundo y te conoce todo el mundo. Vuelves al vestuario y hay mucho asturiano, mucha gente de casa, eso te une ms. Incluso si nos vemos ahora volvemos a hablar de aquello”.

Tambin es de los que sita en el debate que “la mayora de futbolistas casi siempre pierden ms que ganan. Las permanencias no se celebran como se debera. Ahora creo que se valoran ms. Cuando bajas te quedas en el hoyo. En el Betis interiormente se piensa que vuelves rpido. En un modesto no sabes cundo vas a volver. La mayora de las aficiones no valora tanto quedarse en Primera”.

El descenso es un drama, le das vueltas y hasta que no vuelves a un vestuario no te lo quitas de la cabeza. Las permanencias no se celebran como se debera

Oli (Ex futbolista)

En su caso rememora que tras un descenso “te vas de vacaciones y no ests para ferias. Hasta la pretemporada le das vueltas, hasta que entras en el vestuario, hueles el linimento, no te lo quitas de la cabeza y si vuelve a ir mal te pesa como una losa”.

Tiene claro que un descenso “es un drama. Hay que valorar ms seguir en una categora. Ves lo que ha hecho el Eibar estos aos y es un ejemplo de buena gestin. O el Cdiz esta temporada. Con el tiempo se valorar ms lo que ha hecho lvaro Cervera”.

La pared de Alberto Lora

Durante casi una dcada Alberto Lora fue un clsico en el Sporting, con el que se comi los bajonazos a Segunda en 2012 y 2017: “Sientes tristeza, ves que te derrumbas, que no has conseguido hacer bien tu trabajo. Hay frustracin, le has fallado a mucha gente que te sigue. Cuesta asimilarlo”.

Selecciona como peor momento “cuando pita el rbitro. Ya no puedes hacer nada y no terminas de crertelo. Baj hacia el vestuario en El Molinn y me qued sentado contra la pared. No s cunto estuve ah. No haba nadie que te pudiera consolar”.

No hay una cura fija: “Intentas separar todo eso al volver con la familia, pero te llevas a casa la tristeza. Es difcil volver a creer en ti, pero hay que hacerlo y volver a ilusionarte. Cuando te vas de vacaciones no desconectas, salen recuerdos, das vueltas al partido aquel que perdiste. Es en la pretemporada cuando se cambia el chip”.

Me qued sentado contra la pared, no s cunto tiempo estuve ah, no hay nadie que te pueda consolar, hay frustracin, le has fallado a mucha gente y cuesta asimilarlo

Alberto Lora (Futbolista)

Distingue sentimientos porque “otros futbolistas no es que no lo sientan. Les jode igual porque se les perjudica, pero por ejemplo gente que ha mamado el Sporting lo siente mucho ms. Hay sentimiento y arraigo, saben lo que se siente por el equipo”.

En el da a da le influy pero “no es por miedo a la gente, es que ests tan mal que no te apetece salir de casa ni a la compra”

Lora piensa que permanecer “es como un ttulo. Si bajas a Segunda cambian los rivales, los estadios, los contratos, hasta los viajes, que alguna vez ibas en chrter y se pasa a las horas en autobs. Y no es fcil salir. Lo mejor es como el Espanyol, ascender al ao siguiente, pero mira el Depor o el Zaragoza, te puedes quedar ah”.

Admite que por entonces “un psiclogo no estaba tan de moda. Igual te podan haber ayudado. Somos reacios a pensar en la ayuda psicolgica porque se identifica con el ‘este est loco, est loco’. Cuando veo que ahora algunos futbolistas estn obsesionados con Twitter y al acabar un partido se ponen a ver cmo les ponen en los mensajes pienso que eso no debe ser bueno”.

El palo de Riki

Antes de la situacin actual, el Depor lanz varios avisos. En dos de ellos estuvo Riki, afectado por los descensos de 2011 y 2013: “Es un palo muy gordo, enorme. Adems, en mi primer descenso con el Depor bajamos en casa con 43 puntos, creo que es el nico equipo de la historia que ha bajado con tantos. Ahora miras la clasificacin y con 43 puntos ests muy tranquilo”.

Riki tom decisiones: “Llevaba cinco aos en el Depor y en cuanto acab el partido dije que iba a seguir. Al ao siguiente volvimos a subir a Primera con rcord de puntos”.

Lo ms duro fue ver a la aficin. Te toca asimilarlo y te cambia el humor

Riki (Ex futbolista)

Para l lo ms duro fue “ver a la aficin as. Te toca asimilarlo, te cambia el humor y no ests para lanzar cohetes. Es importante desconectar para volver con las pilas cargadas. Tienes tiempo para darle vueltas, pensar por qu baj el equipo”.

Una experiencia traumtica tambin dej una leccin. “De algo as aprendes que hay que competir y que nadie regala nada. De todo se aprende”, concluye Riki. Memorias del infierno.

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