Los Reyes, la princesa de Asturias y la infanta Sofía estuvieron el domingo viendo Peter Grimes, la ópera de Benjamin Britten que se representa en el Teatro Real y que cuenta la historia de un pescador al que sus vecinos acusan de haber matado al aprendiz que lo ayudaba mientras faenaban en alta mar. El espectáculo de tres horas de duración que tiene como protagonista al tenor inglés Allan Clayton y a la soprano sueca Maria Bengtsson. Fue una cita fuera de agenda, por lo que don Felipe y su familia no ocuparon el palco real. También su vestimenta de deporte dejaba claro que su presencia era privada. Una salida más de los Reyes y sus hijas dentro de sus actividades de los fines de semana, en los que suelen prodigarse en espectáculos culturales. Fue la ocasión también de celebrar el Día de la Madre y el reciente cumpleaños de la infanta Sofía, que el pasado jueves celebró 14 años.

No es la primera vez que optan por ir a un espectáculo coincidiendo con una fecha importante. El 19 de junio pasaron el sexto aniversario de la coronación de Felipe VI viendo Avenida Fandango en los Teatros del Canal. También en octubre de 2019, tras los actos del Día de la Hispanidad, doña Letizia, la Princesa y la infanta asistieron a la última función del ballet Giselle en España. Además, han visto varios espectáculos musicales y de danza, además de asistir la Reina a conciertos de música pop. Los Planetas es uno de sus grupos favoritos, al que ha visto en directo. Doña Letizia también ha estado en conciertos de Bon Jovi en el Circo Price de Madrid y en algunos de Shakira, Alejandro Sanz y Amaral. Al de Rod Stewart en el Teatro Real fue con el Rey. Estas salidas musicales eran más frecuentes siendo princesa.

Toda la familia es además muy aficionada al cine, por lo que es frecuente verles en salas de Madrid. Estas actividades, que no figuran en la agenda, se suelen descubrir por otros espectadores que captan su imagen entre el público.

En el tiempo que lleva en la Jefatura del Estado, Felipe VI ha impuesto algunas normas y la de diferenciar su actividad pública del resto de su cotidianidad es una rotunda. No informa acerca de dónde pasa las vacaciones —aunque el Gobierno siempre sabe donde está—; tampoco, por ejemplo, a qué campamento de Estados Unidos van sus hijas en verano, y, menos aún, da explicaciones de cómo son las citas familiares en La Zarzuela cuando hay algo que festejar.

Felipe VI ha dejado de cazar desde que se casó, pero le gusta pasear por el campo y hacer excursiones con doña Letizia y sus hijas por poblaciones cercanas a la capital. Sigue esquiando, pero en familia lo hace fuera de España por lo que supone en una estación la presencia de la familia real. Practica deporte y en especial para cuidarse la espalda, que le da problemas desde muy joven. Doña Letizia también frecuenta el gimnasio habitualmente, como prueba el cambio físico que ha experimentado. Sus hijas practican varios deportes, tanto en el colegio como en sus horas libres. Sofía es más activa que Leonor, que prefiere la lectura.

Un miembro que perteneció al personal de la Casa del Rey asegura a este periódico que si se desvelara la agenda no oficial de don Felipe y doña Letizia sorprendería la normalidad que impera en ella. Al Rey le gusta, cuando no está ante el foco mediático, ser en la medida de la posible alguien de a pie. Hace tres Navidades un ciudadano captó al Rey con su hija Leonor paseando por la céntrica plaza de Benavente de Madrid mezclados entre la numerosa gente que en los días de Navidad acude al centro. Vestidos de deporte y con una escolta tan discreta que era imperceptible, fueron descubiertos gracias al teléfono móvil de una persona que se cruzó con ellos. Al parecer, como se supo posteriormente, salían de un cine cercano al que suele acudir la familia real a ver películas en versión original.

El cine es una de las aficiones que comparten los Reyes y sus hijas. Lejos han quedado las sesiones privadas que organizaban don Juan Carlos y doña Sofía en La Zarzuela. Ahora son ellos los que miran la cartelera y escogen sala. Llegan cuando las luces se están apagando y salen cuando aparecen los créditos. Lo hacen así para no molestar al resto de espectadores, no para evitar ser vistos. La seguridad está también en la sala, pero sin que apenas se note su presencia.

Fue la reina Letizia quien a su llegada a La Zarzuela impulsó este tipo de salidas. Ella incluso ha frecuentado macrofestivales de música con un grupo de amigos. Con don Felipe también ha acudido a otros espectáculos musicales, pero menos multitudinarios. Esta forma de actuar se la están inculcando desde muy pequeñas a sus hijas. Todo ello en un intento de llevar una cierta vida normal.

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