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micro-acreditaciones: un puente entre ciencia y trabajo | Compañía

Thomas Ondala

Las universidades son las mayores distribuidoras de conocimiento. Este conocimiento se transfiere a la sociedad con apariencia de investigación y educación. Una de las consecuencias de la disrupción digital y la utilización poco a poco más popularizado de la IA (inteligencia artificial) es que una parte de la fuerza laboral queda excluida del sistema por el hecho de que sus trabajos ya no son precisos, pues son mejores y más baratos fabricados por la mayor parte de las máquinas, o por el hecho de que son fabricados por las fábricas son reemplazados por otros trabajadores con competencias del siglo 21. Según estimaciones de europa, media población activa de hoy, con independencia de sus puntuaciones iniciales, necesitará prosperar sus competencias durante los próximos cinco años. Este dilema creó una gran brecha que nos impide realinear la transferencia de conocimiento en nuevos contenidos y nuevos formatos del mercado laboral.

Un trabajo de investigación hecho por el instructor David J. Deming de la Universidad de Harvard halló que la base de capacidades de varios trabajos ha cambiado hasta en un 40% a lo largo de la última década. Dado el papel crucial que juegan las universidades en esta transferencia, los sacrificios de las instituciones académicas y de los empleadores públicos y privados tienen que coordinarse para desarrollar las novedosas habilidades que necesitan los estudiantes, en tanto que el modelo actual no proporciona bastante agilidad, flexibilidad o respuesta continua a la verdad. de trabajo. cambiar.

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Entre las resoluciones para cerrar la brecha entre la demanda de nuevas capacidades, la falta de estas capacidades y la calidad de esta oferta son los micro-cupones. De la misma en los juegos para videoconsolas, las micro credenciales se derivan de una idea muy sencilla: a medida que atraviesa distintas etapas o encara desafíos, puede usar insignias digitales para demostrar esos avances. El desafío es cómo utilizar estas certificaciones para cerrar la brecha entre el planeta del trabajo y la ciencia.

Para tener éxito, debemos centrarnos en tres objetivos. Primero, las leyes del mercado. El entorno laboral cambiante está forzando a la academia, los empleadores y los individuos a prestar atención a las capacidades que verdaderamente necesita la economía digital. Según un estudio realizado en 2020 por una empresa de selección de personal, el 41% de los ejecutivos españoles ha dicho tener adversidades para encontrar talento para contemplar los puestos vacantes. Este es el porcentaje mucho más alto registrado en los últimos diez años. Para achicar estos inconvenientes, es requisito proporcionar una gama de micro-cupones atractivos, fiables y sencillos. Utilice estos cupones para crear una ruta clara para que los alumnos logren comprender y supervisar la localización de cada escala como en un videojuego … vaya más allí y cómo añadir otras credenciales anteriores. Además, estos microcertificados son particularmente útiles para aquellos que han ingresado por fuerza laboral pero necesitan capacidades auxiliares para continuar siendo importantes (Matarreconversión).

En segundo lugar, todos charlamos el mismo idioma: por servirnos de un ejemplo, no podemos permitir que alguien que esté tomando un curso de datos afirme “???? Data Scientist “se transforma en ????, la formación acostumbra perdurar varios años. Inmersión en fuerza y ​​especificaciones. Determinar el contenido y el nivel de estudio es fundamental. La carencia de normas comunes, visibilidad y transparencia puede obstaculizar el empleo, la movilidad y, en último término, el desarrollo. Las definiciones incluídas actualmente en numerosos países, incluidas las reglas europeas, semejan obsoletas. Por otra parte, hay que tener en consideración la creciente posibilidad de que los competidores extraños al ambiente académico, como las empresas tecnológicas, puedan entrenar ciertas habilidades digitales, y siempre y cuando se ciñan a este lenguaje común, el micrófono académico puede revisar el formación con mucho más detalle. Es primordial pues de lo contrario veremos ????? ¿Por el hecho de que solo está sucediendo? no tiene probabilidad para el empleador, con lo que en algún instante será inútil y provocará una enorme frustración entre sus clientes.

Después de todo, en un planeta donde las habilidades de verificación descentralizada de tecnologías como blockchain hicieron las cosas más diligentes y confiables, no podemos aguardar a que una superorganización maneje microcertificados o algún otro protocolo de Bolonia. Basta definir reglas en general y tecnologías fiables para que los clientes tengan el control absoluto y la propiedad completa de sus datos.

El Centro Español de Rivalidad Digital semeja haber identificado algunos de los puntos nombrados y los campos público y privado semejan estar avanzando en esta dirección. Por norma general, es esencial que las universidades de europa y otras instituciones académicas comprendan el papel fundamental que deben desempeñar en la transformación del talento de los Estados integrantes y que se esfuercen regularmente por actualizar sus tutoriales y formatos y adaptarlos a sus pretensiones. Empleadores en la era digital. Si el microcertificado en el que se basa el título está precisamente alineado con las necesidades del mercado laboral, tiene un mapeo fácil y claro, y todas las partes interesadas tienen seguridad, entonces contamos una ocasión única de cerrar la brecha entre los empleadores. Y brechas de usados y educadores, en especial en concepto de capacidades digitales. Espero que Europa pueda definir su política de microcertificados de forma flexible y que tengamos la posibilidad tomar los tres caminos mencionados anteriormente.

Diego del Alcazar Benjumea Es Vicepresidente Ejecutivo de IE University.

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