Un vagón de metro de la línea 12 de Ciudad de México ha caído este lunes por la noche entre las estaciones de Olivos y Tezonco tras el derrumbe de un puente y ha provocado la muerte de al menos 15 personas y más de 70 heridos. La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, se ha desplazado al lugar del incidente, mientras los pasajeros encerrados en el convoy seguían siendo rescatados por los bomberos. “Una trabe se venció. Están trabajando bomberos, personal de seguridad pública”, ha informado la jefa de Gobierno. Los hospitales generales de Tláhuac y de Iztapalapa se han habilitado para la recepción de pacientes. Más de 5,5 millones de personas usan a diario el metro para dirigirse a sus casas y a sus trabajos.

La estructura se ha desplomado sobre los vehículos que circulaban en la avenida Tláhuac, una de las principales arterias del sureste de la ciudad, a su paso por el puente, según las imágenes difundidas por las redes sociales. Las cámaras de seguridad del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano de la Ciudad de México, el llamado C5, han captado el momento del derrumbe de la estructura. Equipos de los servicios de emergencias y el personal de Protección Civil se encuentran en el lugar para atender a los heridos y coordinar acciones. Tras el accidente, la línea ha suspendido su servicio y las autoridades han instado a la población a evitar la zona. También se han cerrado las calles aledañas a la parada de metro Olivos.

Esmeralda Serrano, de 21 años, vecina de la zona, salía cojeando del perímetro policial, vestía en pantalón corto, una venda en la pierna derecha y debajo una herida sangrante: “Yo andaba pasando por allí. Estaba saliendo de casa de unos amigos, iba a casa de mi mamá y me cayó una piedra bastante grande. Me hizo un hoyo en la pierna”, cuenta a este diario. El accidente había pasado hacía unos segundos porque había muchas patrullas, pero según relata no había suficiente ayuda todavía. Recuerda mucho polvo. “No escuché nada, andaba con mis amigos. No sé cuánta gente quede ahí dentro. He escuchado que había dos bebés cuando estuve ahí”, añade desesperada.

Una de las paramédicos destinadas al lugar comentaba a unos metros de la tragedia: “Ya sacaron a los lesionados, nosotras llegamos como a las 22.30, pero ahora solo quedan personal de la Marina y de la policía”. La enfermera, de 42 años y con 22 años de experiencia, que ha preferido no revelar su nombre, señalaba agotada ante el terror del suceso que todavía “faltan muchos cuerpos” por rescatar. Su trabajo había terminado. Los heridos están siendo trasladados a los principales hospitales de la zona, en Tláhuac e Iztapalapa. La zona continúa repleta de vecinos grabando con sus celulares y algunos intentando acercarse para tratar de ayudar en el rescate de los cuerpos.

Tres jóvenes de la Brigada Rotario, una organización especializada en rescates desde hace más de 10 años, aguardaban frente a las vallas del acceso al lugar del siniestro, pero las autoridades les negaban el paso. “Es que ya hay mucha gente dentro, muchos cuerpos de rescate”, cuenta Moisés, de 20 años, del grupo de tres voluntarios. “Lo que dicen es que ya hay riesgo de colapso en otra parte del puente”, añade según lo que les han comentado las autoridades desplegadas en la zona.

El secretario de Exteriores, Marcelo Ebrard, y uno de los artífices de la línea 12 del metro que hoy ha colapsado, mientras fue jefe de Gobierno de la capital (de 2006 a 2012) ha lamentado el terrible accidente a través de un mensaje de Twitter: “Lo ocurrido hoy es una terrible tragedia. Mi solidaridad a las víctimas y a sus familias”. El mandatario ha añadido que es necesario investigar las causas y deslindar responsabilidades. La línea 12 del metro, inaugurada en octubre de 2012, fue durante muchos meses motivo de orgullo de la izquierda mexicana, que presumía una histórica inversión de 1.800 millones de dólares y servicio diario a casi medio millón de personas que antes de esa fecha no podían cruzar rápidamente una zona del suroriente de la capital. Sin embargo, ya en 2014, tuvo que suspender el servicio en 11 de las 20 estaciones que la conforman por “oscilaciones detectadas en las vías” que podrían ocasionar un descarrilamiento.

Los vecinos de esta zona habían alertado a las autoridades de que el temblor del 19 de septiembre de 2017 había afectado a la estructura del metro, que en este tramo de la avenida Tláhuac circulaba a través de un puente por el exterior. Las grietas más visibles sacudieron a los vecinos de estos barrios populares de la capital y las autoridades, colapsadas por una ciudad con decenas de edificios derrumbados, terminaron por reconocer los riesgos estructurales de la construcción. Detectaron un daño en el corazón del puente, ubicado en el tramo Nopalera-Olivos, donde ha colapsado el tren que “debilitaba su funcionamiento integral”. En ese momento se cerraron seis estaciones del metro: Tezonco, Olivos Nopalera, Zapotitlán, Tlaltenco y Tláhuac.

Un vagón ha colapsado tras el derrumbe de un puente en la estación de metro de Olivos. RS

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