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Olympia 2021 en Tokyo: en pos de un nuevo dios | Olimpia 2021

Usain Bolt, el dios de la agilidad, lo habría apreciado, pero aún no ha llegado a Tokio y se dirigió al estadio olímpico en el mismo lugar no lejos del Palacio Imperial, pero uno nuevo fueron los Juegos Olímpicos de 1964. de la plaza fuerte del atletismo. Es Bob Hayes y su territorio el 15 de octubre a las 10 a.m., es el primer récord mundial de 100 m medido con un observatorio electrónico y 11,2 segundos por Wyomia Tyus el mismo día, hace una hora, o Betty Cuthbert y sus 52,01 segundos sobre 400 m. Tokio fue una sauna para 11 millones de personas en la Copa del Mundo de 1991. Después de la tormenta, el estadio fue la instalación de salto de longitud mucho más pasmante de la historia, incluidos 9,86 segundos el 30 de agosto, cinco días tras el récord mundial. 100 m, Carl Lewis, el más destacable saltador en ese momento, robó sus mejores resultados 4 veces, 8.83, 8, 84m, 8.91m (s) y 8.87, y no ganó por el hecho de que Mike Powell 8.95m (8.98m de talón a punta) fue usado. En la playa) En México 68, Bob Beamon piensa que es realmente difícil llegar a los 8,90 metros.

Atletismo es la segunda semana de deportes y entró en los Juegos Olímpicos. Treinta años tras el Mundial, si bien el estadio es ecológico, con mucho más madera y menos cemento, Tokyo sigue siendo una sauna, la humedad y el sol abrasan, el atletismo mundial volvió a su palacio en pos de un nuevo ídolo, un uno nuevo. La imagen de la idolatría. Hay muchos solicitantes que deben hacer cola que les molesta pues son jóvenes e impacientes y los jubilados los miran con recelo.

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Miraban a todos menos a Ulimar Rojas, quizás el deportista mucho más talentoso, que intentaba conmemorar la memoria del búnker pegando porque podía y pues no lo había hecho por los más mínimos datos. Récord mundial de triple salto, 15,50 m Ucraniana Inessa Kravets Hace dos meses y medio desde 1995 que nació la venezolana, que se prepara para la guerra en Guadalajara.

El europeo llegó a Tokyo en su manera más óptima, al igual que el noruego Karsten Warlholm, que acaba de cruzar las 13 barreras del inexpugnable récord mundial de Kevin Young (46,70 segundos) en Barcelona. Este desafío le espera en Tokio, que es quizás una de las grandes finales de los Juegos Olímpicos, el norteamericano Ray Benjamin, también caído por 47 segundos, pero menos (46,83 segundos). Te enfrentarás a dos de las líneas más veloces de la historia, una riña casi tan intensa como la de los 2 últimos poseedores del récord mundial, Sydney McLaughlin, de 21 años, quien compitió en los 400 metros con vallas femeninas. Rio tiene 16 años, una estrella desde la secundaria y tiene un récord mundial de 51,90 años, un 26% menos que la campeona de todo el mundo Dalila Mohamed, quien la robó. Más allá de que no existe el huracán Shaa Carri Richardson, no va a ser bastante menos, como los positivos de la mariguana, el desafío de 100 metros femenino con la jamaicana Shelly Ann Fisher Price (10.63 segundos), campeona olímpica de 2008 y 2012, como Bol Te, y Elaine Thomson (campeona olímpica de 2016, como Bolt, corrió 10,71 segundos); o como los hombres del campeón mundial de Doha del año vigente Noah Lyles 200 yardas, 19.50 segundos y 19.71 segundos, y los entusiastas de Dragon Ball de Pokémon, como el manga japonés, jugaron contra Elion Knighton, un niño de prácticamente Florida, corrió 200 metros en 19.84 segundos. cuando tenía 17 años y rompió el récord de Usain · Usain Bolt. Si gana una medalla, se convertirá en el deportista mucho más joven de la historia.

Este no es el único fenómeno de la adolescencia, porque a 800 m no hay gángster Caster Semenya, la impactante Athing Mu de 19 años, la penúltima de los siete hermanos de padres sudaneses, que estuvo en los titulares desde que tenía 16. anciana. A ella le gusta esto. Eso es lo que ella ha dicho. Se la llama pequeña prodigio. Ella es de Trenton, Nueva Jersey. Acabó la carrera ese año en 1 millón 56,07 segundos, casi mejor que su rival, la veterana cubana Rosa María Al Manza, quien fue un poquito mucho más rápida, y en tan intensa prueba, otros tres atletas se caen desde 1 metro 57 segundos.

Mondo Duplantis no será mucho más competitivo que el nuevo récord mundial de salto con pértiga (6,18 m), por lo que es mucho más posible que los aficionados sentimentales hallen a su dios en los 400 my procuren regresar después de tres años de lesión. Wayde van Niekerk está en contacto. Tras cinco años de contacto, regresó a la barrera 43 (43.03) de las Finales de Río y conoció al hijo japonés de 23 años Michael Norman. os, 43.45s Como mejor marca, desafíelo y explique que el deporte conoce la lógica opuesta del cambio cultural – la vida y la alegría, la alegría es más esencial que la marca – ???? Eso no quiere decir que se sienta obligado a estar a nivel de leyendas lejanas (Lee Evans, Quincy Watts, que es su entrenador, o Michael Johnson), pero quiere lograr su excelencia. Y Tokyo, que siempre y en todo momento marcará el ritmo, será su reino.

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