Actualidad

Pedro Sánchez visita Marruecos tras hablar con Mohamed VI «para consolidar la nueva etapa»

  • congreso Pedro Sánchez niega un «giro» respecto al Sáhara: «Mi objetivo es defender los intereses de España»… y Podemos le desmiente
  • diplomacia Marruecos reventó la estrategia de Sánchez al revelar la carta sobre el Sáhara «en el peor momento»

España j Marruecos entra en una nueva fase de convivencia, al menos así se percibe desde el Gobierno español, tras el giro en la posición de España y su apoyo al plan autonómico de descuento para el Sáhara Occidental. El cambio de tercio en las relaciones diplomáticas, deterioradas desde hace un año, se ha consumado con una conversación telefónica entre Pedro Sánchez y el rey Mohamed VI.

Durante la conversación que viene de un señor, decir explícitamente desde el Gobierno, que alauí ha invitado a Sánchez a realizar una visita a Rabat en los próximos días, un viaje que desde Moncloa ya dan por sentado.La invitación se hará efectiva para escenificar este nuevo marco de relaciones.

Según fuentes diplomáticas, el reencuentro ante esta cuarta parte entre el titular de Exteriores marroquí, Naser Burita, y su homólogo español, José Manuel Albares, se aplaza hasta el viaje de Sánchez, ya que la invitación de Mohamed VI incluye también la presencia del ministro en la delegación española y, por este motivo, «han acordado que la reunión prevista para mañana en Rabat entre ambos titulares de Exteriores se realizan en el marco de esta próxima visita del Presidente del Gobierno.»

Sánchez ha informado a Felipe VI de los detalles de la conversación con Mohamed VI así como de su próximo viaje.

Era la escenificación al más alto nivel que faltaba. Después del giro del Gobierno con el Sáhara, que lo ha dejado solo en esa posición, el Ejecutivo necesitaba algún gesto que respaldase su cambio. La conversación entre los dos mandatarios lo es.

Alegan la vertiente diplomatica, la economica, la migratoria y hasta la de la lucha contra el yihadismo para avalar el desterrar su posicion y avalar la hoja de ruta marroqui.

«Lanzamos una hoja de ruta que consolida la nueva etapa entre dos países vecinos, sociales estratégicas, basada en la transparencia, el respeto mutuo y el cumplimiento de los acuerdos», ha expuesto Sánchez en las redes sociales.

La conversación con Mohamed VI se produce sólo unos días después de que Antón BlinkenSecretaría de Estado de EEUU, visitara marruecos y argeliaLa position hacia que ha girado ahora el Gobierno de Sánchez está en la línea con la que en su día cambió Donald Trump y que aún mantiene EEUU.

Casi un año de desencuentro

Aquel reconocimiento por parte de Estados Unidos el 10 de diciembre de 2020 dio alas a Rabat que, reafirmado en su postura, se lanzó a tratar de empujar a otros países a seguir los pasos de los estadounidenses. la pandemia, se cancelaba la cumbre bilateral que España y Marruecos iban a celebrar una semana después en Rabat, con el compromiso de que esta tendría lugar en los meses siguientes, algo que sin embargo no ha ocurrido hasta la fecha.

El 22 de abril salta la noticia de que el Gobierno español ha autorizado por motivos humanitarios la acogida en España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghaliaquejado de Covid-19 y que estuvo internado permanentemente en Logroño hasta el 1 de junio.

El gesto fue la excusa perfecta para Marruecos que, con varios duros comunicados, en los que afeó al Gobierno no haberle informado de antemano como correspondía entre paísessocies y amigos, abrió un cisma que ahora se busca zanjar.

La escalada verbal culminó con la entrada masiva de más de 10.000 inmigrantes entre el 17 y el 18 de Mayo en Ceutaante la pasividad de las fuerzas de seguridad marroquies que dejaron de hacer, y la llamada a consultas de la embajadora en Madrid, karima benyaichQuien además es amiga personal de Mohamed VI.

Dos semanas más tarde, el Ministerio de Exteriores marroquí reconoció que en realidad la acogida de Ghali no era «la raíz del problema» y que en el fondo de la crisie estaba «una cuestión de segundas intenciones hostiles de España con respecto al Sáhara, una causa sagrada de todo el pueblo de marruecos». En este sentido, se pedía «una aclaración sin ambigüedades» al Gobierno español sobre esta cuestión.

La salida de Arancha González Laya, a quien Rabat se responsabiliza de todo el Caso Ghalidel Ministerio de Asuntos Exteriores y la legada de Albares el 12 de julio supuso un punto de inflexión.tardado en dar frutos.

En los meses que siguieron, desde Rabat llegaron las señales del contrato nueva etapa inédita en las relaciones entre los dos países, sobre la base de la confianza, la transparencia, el respeto mutuo y la honra de los compromisos».

El Gobierno español reconoció el guante y el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dio «la bienvenida a esas palabras porque sobre laconfanza, el respeto y la colaboración presente y futura podemos contruir una relación sobre bases mucho más sólidas que las que hemos tenido hasta ahora».

Sin Embargo, pese a la voluntad manifestada por el monarca alauí sus palabras no se tradujeron en hechos. Así, en los meses sucesivos se conoció la instalación de una piscifactoría marroquí en las mediaciones de las Islas de Chafarinas y la firma de un contrato por parte de Marruecos con una empresa Israel para explorar la busqueda de petroleo y gas en la costa saharaui cercana a dajlafrente a canarios.

Además, en noviembre, con motivo del aniversario de la marcha verde Mohamed VI volvió a la carga con el thema del Sáhara, El monarca avisó «a quienes mantienen posiciones vagas o ambivalentes» de que Marruecos «no se comprometerá con ellos en ningún planteamiento económico o comercial que excluya al Sáhara marroquí».

«La marroquinidad del Sáhara es una realidad inmutable e indiscutible», recalcó días después de su ministro de Exteriores, Naser buritainsistiendo en que la única solución posible pasaba por el plan de autonomía que Rabat plantea para sus llamadas provincias del sur.

El Gobierno marroquí volvió a persistir en pedir «claridad» a España respecto al Sáhara después de que el Rey Felipe VI interviniera en enero por primera vez desde el estallido de la crisie, animando a «materializar ya» la nueva relación para el siglo XXI que ambos países buscaban forjar.

Se explica en forma de carte y después de meses de negociación en los que, según contaron fuentes gubernamentales a Europa Press, el acuerdo estuvo varias veces muy cerca, aunque el hecho de que fuera la Casa Real Marroquí la que hizo pública la carta pilló un poco a contrapié al Gobierno.

El Ejecutivo marroquí se apresuró a celebrar la postura constructiva de España respecto al Sáhara ya incident en que se abre ahora una nueva etapa en la relación en el marco de «una hoja de ruta clara y ambicosa», de la que sin embargo no ha dado más pistas.

Conforme a los criterios de

El proyecto de confianza

saber más

Tabla de contenidos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba

You cannot copy content of this page