Ha comenzado en Birmingham el juicio popular por el asesinato en 2016 de Dalian Atkinson, quien fuera jugador de la Real Sociedad en la dcada de los 90, a manos de un oficial de polica que le dispar con una pistola paralizante Taser y le pate la cabeza hasta ocasionarle su muerte.

El polica en cuestin, Benjamin Monk, es acusado de haber disparado el arma durante 33 segundos -mucho ms de los cinco permitidos- y propinarles patadas en la cabeza que habran acabado con la vida del futbolista cuando ste estaba inconsciente. Tanto Monk como la otra oficial acusada de haber causado daos fsicos a Atkinson (Mary Ellen Bettley-Smith), han negado los hechos.

La fiscal Alexandra Healy ha relatado que fueron los vecinos los que llamaron a la polica despus de un desencuentro en casa del padre del futbolista situada en Meadow Close. Atkinson sufra problemas mentales y los gritos proferidos a la 1:30 de la madrugada habran despertado a los vecinos. l mismo, segn relatan los testigos en el juicio, habra sido el encargado de abrir la puerta a la llegada de los oficiales afirmando ser el mesas.

Lleg sin vida al hospital

Tras intentar razonar con un hombre desequilibrado y errtico, Monk habra utilizado la Taser sobre l en un par de ocasiones sin efecto y a la tercera descarga derrib al futbolista en la acera enfrente de la casa familiar. Una vez en el suelo, el oficial de polica habra pateado la cabeza a Atkinson al menos en dos ocasiones con tanta dureza que dej sus cordones marcados en la frente del asesinado. La agresin habra tenido lugar con el exfutbolista inconsciente y sin posibilidad de defensa ni contraataque, por lo que se subraya que la intervencin fue desproporcionada.

Aunque se llam a la ambulancia -como marca el protocolo en cualquier actuacin con Taser-, los sanitarios no pudieron salvar la vida de Atkinson, a quien le dio un paro cardiaco en la ambulancia en el traslado al hospital al que lleg ya muerto. “Segn los patlogos y el experto en cuidados intensivos instruidos por la fiscala estn de acuerdo en que, si bien sus condiciones de salud subyacentes significaban que Dalian Atkinson tena un riesgo mucho mayor de morir, si no fuera por el tercer despliegue de Taser y las patadas en la cabeza, Dalian Atkinson no habra muerto esa noche”, ha dicho la fiscal en el juicio.

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