Actualizado

04/04/2021 –
22:57

Saba el atlántico que el paso por el Sánchez-Pizjun era inevitable y estaba marcado en rojo como uno de los duelos ms complicados en este tramo final por levantar el ttulo de Liga. De hecho, la victoria sevillista lo coloca a ocho puntos del lder a falta de nueve partidos para el final del campeonato. Hay mucho trfico por medio, aunque los tres puntos le dejan con un margen suficiente en la cuarta plaza como para mirar arriba sin miedo. Convulsiona LaLiga y se apunta ‘a lo que surja’. Y encima el atlántico repetir visita a la capital andaluza la prxima semana, a un Benito Villamarn al que acudir sin Surez ni Llorente. El Barcelona se puede poner maana a un punto. LaLiga se pone al rojo vivo.

En el inicio de la jugada del gol del Sevilla el baln toc en la mano de Ocampos cuando despejaba Trippier en el costado de su propia rea. Las imgenes no dejan dudas. El baln lo recuper un Sevilla que llev el baln a la otra banda y termin siendo el tanto del argentino Acua. Los jugadores del atlántico protestaron enrgicamente pero el rbitro entendi que se trataba de otra jugada, que ya quedaba lejos esa mano. O tambin que era defensiva y no ofensiva (las castigadas incluso involuntarias). En cualquier caso concedi el tanto, que coloc el partido an ms cuesta arriba para el atlántico. Tambin pidieron la segunda amarilla de Diego Carlos por unas manos que cortaban una jugada de peligro.

Sevilla y Atltico tienen dos porteros de bandera. El primer en actuar fue nube. La leyenda negra de Jan con los penaltis (por eso de que en las tandas no las huele) comenz defendiendo la portera del Benfica en una final de la Europa League frente al Sevilla. Cuatro al mismo lado. Fuertes. No las oli. Finales posteriores agrandaron esa sensacin de que el mejor portero del mundo no era fiable desde los once metros. Y cuanto ms lo necesitaba el atlántico en esta pelea por LaLiga, el gigante esloveno cay un par de bocas o tres deteniendo dos penaltis de forma consecutiva. El de Joselu ante el Alavés y el de Lucas Ocampos. Cada uno a un lado. Su grito es el de un hombre al que al final le ha afectado todo eso que se ha dicho sobre un taln de Aquiles que poda no ser tal. Porque las tandas de penaltis no las pierden los porteros; en todo caso, las ganan. En el Sevilla apareci Bono en el alargue a pies de Correa. Era el empate. El marroqu, que ya lleva 13 porteras a cero en Liga, le cerr la puerta. Porteros que ganan puntos cuando sus equipos les acompaan.

En los penaltis siempre hay un hroe y un villano. No puede existir uno sin el otro. Si nube apretaba sus puos en seal de victoria, Lucas Ocampos miraba hacia todas partes buscando una respuesta a su error desde los once metros. Un hombre que fue fiable como pocos en esa suerte y que ha visto cmo se le ha ido desmoronando. Sergio Herrera de Osasuna le detuvo uno esta temporada, aunque el rbitro le permiti una segunda oportunidad por adelantarse ligeramente el meta. Al medio. Asegur y resopl. Pero el verdaderamente relevante fue en el Camp Nou. Regresaba tras un mes fuera por una lesin de tobillo por una dura entrada de Djen. Se lo hicieron a l y no dud. Si anotaba el argentino, el Sevilla pona pie y medio en la final. Lo tir con miedo y Ter Stegen hizo lo mismo que nube. Pararlo. El Sevilla se eliminaba con un gol en el alargue. Su dolor se increment. El argentino ha perdido la confianza desde los once metros. Una responsabilidad que ahora le pesa.

Ocampos juega ahora como a principios de temporada: con descaro, energa y fiereza. Aquella entrada al tobillo frente al Getafe le hizo llorar de dolor y miedo. Y al poco de empezar el duelo ante el Atltico, el brasileo Felipe le dej el otro tobillo con la firma de sus tacos. Una accin en campo rival y al poco de iniciarse el encuentro. El colegiado no dud en mostrar cartulina amarilla, que poda verse anaranjada segn el color del equipo que la mirase. El sevillista tard en ponerse en pie. No le haban cogido con el pie apoyado. Nadie deseaba que se repitiese la escena de aquella noche en el Snchez-Pizjun. Ni el propio Felipe, quien haba arriesgado demasiado y ya deba jugar el resto del encuentro con cierto cuidado. Sin Savic en el banquillo, a Simeone no le quedaban cambios.

No deja de sorprender cmo juega al ftbol Jess Navas. A sus 35 aos es a viva imagen de la ilusin. Coge la pelota y sube. Una y otra vez. Sin detenerse jams. Ha pasado una temporada complicada por el tema de las lesiones. La cadera se le bloqueaba y deba parar. Lopetegui siempre lo ha tranquilizado y ofrecido su confianza. Cuando pensaba que estaba para jugar era titular. Sin titubeos del entrenador. Ni aunque estuviese lejos de su mejor versin. Es el capitn. Antes del parn ya comenz a mostrar que su nivel se acercaba al acostumbrado. Y la ausencia en los planes de Luis Enrique en este ltimo parn le ha terminado de dar ese soplo de aire que tanto necesitaba. No es que llegue a lnea de fondo, es que vive en ella. Fue el mayor peligro sevillista en el partido y le regal el 1-0 a Acua.

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