Política

Si el comité no actúa de acuerdo con el estado de derecho, el Parlamento lo hará – INFOTOTAL

Adrián Vázquez Lázara es el presidente del Comité Jurídico. Sergey Lagodinsky (Sergey Lagodinsky) es el vicepresidente de la Comisión de Asuntos Jurídicos y su ponente permanente sobre litigios en el Parlamento Europeo.

Nuestra UE ha surgido paso a paso. Ningún arquitecto ha desarrollado un plan maestro. Por el contrario, este proyecto inédito se fue desarrollando paulatinamente en el tiempo, adaptándose al desafío, pero siempre persiguiendo su objetivo inicial: mantener la paz y la estabilidad en Europa.

Tenemos que admitir que a pesar de los contratiempos e imperfecciones, este es un negocio exitoso. Los Estados miembros han mitigado colectivamente algunas crisis políticas y económicas mediante una combinación exitosa de determinación y compromiso. El resultado no siempre es perfecto, pero todos pueden aceptarlo.

Las crisis actuales son de diferentes tipos.

Se trata de una crisis de la democracia europea y de la eficiencia europea, cuyas dos consecuencias deben llevarnos a detenernos: por un lado, las obligaciones contractuales fundamentales -la obligación de garantizar el respeto de la democracia, los derechos fundamentales y el Estado de derecho- han sido descaradamente ignorado por algunos a costa de todo. En segundo lugar, e igualmente importante, la forma única de la UE de buscar compromisos para resolver disputas a veces demuestra que es impotente frente a esta impactante tendencia.

La semana pasada, el Tribunal Constitucional polaco vetó la legislación de la UE contra la legislación nacional; este no es el único ejemplo. Parece que estamos destinados a sacar a los gobiernos de los estados miembros – alguna vez considerados modelos de democratización – del barranco del autoritarismo y la corrupción.

Esta tendencia es contraproducente para los gobiernos y, lamentablemente, también se aplica a toda la Unión Europea. La UE necesita a sus Estados miembros y los Estados miembros también necesitan a su Unión.

Brexit ha demostrado cómo la propaganda populista y los sentimientos antieuropeos pueden conducir a crisis económicas. Aunque los gobiernos polaco y húngaro rechazan los valores europeos fundamentales, los ciudadanos de estos países están apegados a la Unión Europea y sus principios fundamentales. Después de todo, unirse a la UE significa no solo libertad, sino también oportunidades económicas y sociales, así como la unión de fuerzas necesarias para triunfar en un mundo globalizado.

De hecho, la UE es más que un simple mercado para los ciudadanos de países amenazados por una deriva autoritaria, cuentan con ellos para proteger sus derechos. Por tanto, debemos actuar.

Nuestro conjunto de herramientas es amplio, pero fundamentalmente ineficaz: informes periódicos sobre largos procedimientos de infracción del artículo 7 estancados en el Consejo de Seguridad; ninguna de las herramientas ha demostrado tener la fuerza suficiente para garantizar el respeto del estado de derecho.

Pero hay esperanza y depende de la Comisión Europea. El propósito del comité es desempeñar el papel de «guardián del tratado» y, si se toma ese papel en serio, puede hacerlo.

Esperamos y exigimos esto del Parlamento Europeo.

El año pasado, las negociaciones sobre el presupuesto de siete años de la UE brindaron la oportunidad de proteger los valores europeos fundamentales. En un largo proceso, la UE finalmente adoptó el Mecanismo de Estado de Derecho condicional, un instrumento completamente nuevo que vincula el respeto del Estado de derecho a la financiación de la UE. La ley entró en vigor el 1 de enero de 2021, pero lamentablemente el comité no la aprovechó.

El comité ha dado algunos pasos en la dirección correcta. Exigió multas por sus falsas reformas judiciales y suspendió los planes de reconstrucción para Polonia y Hungría. Sin embargo, ante un desafío tan importante, estas medidas no son suficientes. Ha llegado el momento de actuar sobre lo que podría ser la última esperanza de muchos ciudadanos proeuropeos en Hungría y Polonia.

Hasta ahora, el Comité se ha negado a utilizar este mecanismo condicional. Pero el Parlamento Europeo, como partidario más entusiasta del principio condicional, no ignorará su responsabilidad.

Si el comité no quiere actuar, estamos dispuestos a llevarlo ante la justicia por su fracaso. Incluso antes de la decisión de Polonia, nuestro Comité de Asuntos Jurídicos ha estado trabajando para sentar las bases para futuras acciones legales y hará recomendaciones al presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli.

Ahora es el momento de actuar. El Parlamento Europeo debe predicar con el ejemplo y utilizar todos los medios disponibles para garantizar que la UE siga siendo un grupo de países plenamente democrático. Ésta es la única forma de salvar el alma democrática de la UE.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You cannot copy content of this page