El nuevo control fiscal de la facturación en España

El nuevo control fiscal de la facturación en España

La facturación empresarial en España está entrando en una etapa mucho más controlada. La Ley 11/2021 de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal ha cambiado el papel de los programas de facturación: ya no basta con emitir facturas correctamente, también será necesario demostrar que los registros no han sido alterados, borrados o manipulados.

VeriFactu se sitúa en el centro de este cambio. Su función principal es garantizar que los sistemas informáticos de facturación generen registros íntegros, trazables, conservados y verificables. Para empresas y autónomos, esto supone revisar el software que utilizan, comprobar si estará adaptado y preparar sus procesos internos antes de que lleguen las fechas obligatorias.

Saber cuándo entra en vigor verifactu es una de las cuestiones más importantes para cualquier negocio que emita facturas. Según el calendario previsto, las sociedades anónimas y limitadas deberán utilizar software de facturación certificado y adaptado desde el 1 de enero de 2027. Para autónomos, sociedades civiles y el resto de las compañías, la obligación comenzará el 1 de julio de 2027.

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Por qué VeriFactu es tan importante

La importancia de VeriFactu no está solo en la tecnología. Está en el cambio de criterio. La Administración quiere que cada factura emitida deje un registro seguro, con datos verificables y sin posibilidad de modificación oculta. Esto afecta a la forma de emitir facturas, corregir errores, conservar documentos y justificar operaciones ante una revisión fiscal.

Ley contra el fraude

El control del fraude fiscal es el objetivo principal de la Ley 11/2021. Esta norma busca impedir el uso de programas que permitan dobles contabilidades, eliminación de ventas, alteración de registros o cualquier sistema diseñado para ocultar información económica. En la práctica, el software pasa a ser una pieza clave del cumplimiento tributario.

La Ley Antifraude exige que los sistemas informáticos de facturación garanticen varios principios básicos: integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad. Cada uno de estos requisitos responde a una necesidad concreta: que la factura pueda consultarse, comprobarse y mantenerse sin cambios indebidos.

Para las empresas, la consecuencia es clara: habrá que utilizar programas certificados o adaptados a los requisitos legales. No servirá cualquier aplicación de facturación si no garantiza los estándares exigidos. Y no solo deberán preocuparse los negocios que facturan mucho. También autónomos, pymes y sociedades pequeñas tendrán que adaptarse.

Factura electrónica obligatoria y Ley Crea y Crece

VeriFactu no debe confundirse con la factura electrónica obligatoria. Son obligaciones relacionadas, pero distintas. VeriFactu se centra en la seguridad del software y en la trazabilidad de los registros. La factura electrónica obligatoria, impulsada por la Ley Crea y Crece, se centra en el formato y en la gestión digital de las facturas entre empresas y autónomos.

La Ley Crea y Crece, oficialmente Ley 18/2022, tiene como objetivo facilitar la creación y crecimiento de empresas en España. Entre sus medidas más conocidas está la posibilidad de constituir sociedades limitadas desde 1 euro, pero su alcance va más allá. También introduce medidas contra la morosidad, mejora el acceso a financiación e impulsa la digitalización empresarial.

En materia de factura electrónica B2B, el calendario previsto establece una implantación progresiva:

1 de octubre de 2026: entrada en vigor del sistema de factura electrónica B2B.

1 de octubre de 2027: obligación para empresas y autónomos con facturación anual superior a 8 millones de euros.

1 de octubre de 2028: obligación para el resto de empresas y autónomos.

VeriFactu y la factura electrónica

Hay que tener claro que una empresa puede tener un programa adaptado a VeriFactu y, aun así, necesitar prepararse para emitir y recibir factura electrónica obligatoria. VeriFactu mira al registro interno de la factura y a la seguridad del sistema. La factura electrónica mira al intercambio del documento entre negocios.

Dicho de forma práctica: VeriFactu controla cómo se genera y conserva la factura; la factura electrónica regula cómo se emite, se envía, se recibe y se gestiona en operaciones B2B. Las dos obligaciones acabarán coincidiendo en la administración diaria de empresas y autónomos.

Qué deberían revisar los negocios

Antes de las fechas clave, conviene revisar si el programa de facturación estará adaptado a VeriFactu, si el proveedor tecnológico ofrece certificación o actualización conforme a la normativa, cómo se registran las facturas emitidas y rectificativas, quién tiene permisos para modificar datos dentro del sistema o cómo se conservan los registros y copias de seguridad, entre otros factores.

Para finalizar, la Ley 11/2021 de antifraude, VeriFactu, la factura electrónica obligatoria y la Ley Crea y Crece forman parte de una misma transformación: una facturación más segura, digital y controlada. El objetivo no es solo modernizar procesos, sino reducir espacios para el fraude y mejorar la transparencia de las operaciones empresariales.

En lo que respecta a VeriFactu, no es un simple cambio técnico: es una nueva forma de entender la facturación como prueba fiscal, registro contable y garantía documental.

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